
No hay que esconderse, quién no esté preparado para lo que va a ver, mejor que no moleste.
Porqué fingir ser quien no soy, por las meras apariencias, frías y calculadas.
Si quiero gritar, llorar o reír, si me apetece hablar, cantar o bailar.
No quiero pensar en vivir tras una mascara hecha de falsedad, de engaños y mentiras.
Quiero ser yo misma, poder decir lo que me duele, aunque a mi misma me cuesta reconocerlo. ¿Porque callarme?
Si, aquí estoy, como persona, como mujer y como aprendiz, aprendiz de mi propio camino, forjando a cada paso mi destino. Cometo errores, obraré mal, pero soy como soy y de ello aprendo. Nadie dijo que la vida sea fácil, que todo sea bonito, y que no se pueda disfrutar hasta de lo malo.
Me resulta difícil explicar lo que quiero decir, ya no hablo de lo meramente físico ni estético. Hablo de sentimientos, emociones, de sensaciones indescriptibles, de esas cosas, sucesos, hechos o recuerdos que no contamos a cualquiera, que solo contamos a unos pocos; o esas ocasiones que ardemos por dentro deseando contar algo, pero que no hacemos precisamente por miedo al que dirán.
No podemos pretender ser perfectos, tras una mascara, que para eso existen los carnavales, basta de disfraces absurdos y ridículos; dejemos que el mundo nos conozca y quiera arriesgarse a hacerlo. Y si no lo hacen, pues eso que el mundo se pierde.
Por muy negro que veas el cielo, no te olvides que en algún momento dejará de llover y saldrá el sol.
No te preocupes por pensar que has perdido el tiempo,
Nunca pienses que lo que pasa es malo
que algo no salga como esperas,
por que a la vuelta de la esquina,
cuando menos lo esperes,
y siempre en el momento menos oportuno,
llegará de nuevo la ilusión,
esa que te hará sonreír, estar feliz,
y olvidar lo malo,
para adentrarte de nuevo en una espiral sin fin.
No es malo arriesgarse aún con miedo de perder,
Yo aprendí que hay que luchar por lo que uno quiere,
que merece la pena intentarlo,
que no hay que perder las oportunidades que presentan delante.
Hay días que lo único que quieres es no pensar,
dejar tu mente en blanco.
Dejarte llevar por la corriente,
te parece la mejor opción.
Ocupas tu mente
en actividades livianas, absurdas,
que carecen de sentido, solo para llenar
el vacío que sientes.
Buscas entretenimiento efímero,
algo que te mantenga alejado de tus pensamientos,
de tus sentimientos.
Tienes miedo de pararte a pensar y
reconocer tus propios sentimientos,
de admitir que vuelves a sentir lo que tanto temes.
No, es mejor no hacer caso.
Olvídate de ello, te dices.
Pero cuanto más te empeñas en borrarlo,
más fuerte se vuelve.
Te da miedo admitirlo, aunque lo sabes con certeza.
Esta vez no vas pensarlo, ni a reafirmarlo.
Dejarás que las cosas pasen, que si te duele
solo lo sabrás tu.
Estarás muriendo por dentro, mientras por fuera reluces.
No creas que callando y ocultando lo que te pasa, no haces daño, más duele a quién se lo ocultas y a quién le importas, porque no sepa de verdad como te sientes.
Si estás mal y lo único que haces es fingir que estás bien, no solo te haces daño a tí mismo sino a las personas a las que importas y están a tu alrededor.
No te refugies en lo que no debes, ya conoces las consecuencias de ello.
Sentirte en mis ojos.
Imagínate por un momento la siguiente situación: Despiertas y solo hay oscuridad, tus ojos están abiertos, y no ves nada, solo intuyes que está la luz, nada más.
Te sientes angustiado
, con miedo a no saber que pasa, te pellizcas pensando que es una pesadilla, no funciona, lo intentas de nuevo, intentas volver a dormir, pero estás demasiado inquieto. Tratas de buscar tus zapatillas, anoche las dejaste ahí al lado de tu cama, pero ahora no están ¿Quién las ha movido? Piensas... Solo puedes gritar pensando que deseas despertarte. Estás solo, con tus pensamientos y oyendo tu propia voz.
Trato de ponerme en su piel, y solo me apetece llorar, pensar que no podría ver, con lo observadora que soy, perderme tantas buenas cosas. No es una lucha fácil, ni un camino de rosas, está lleno de espinas, y pinchan, hacen daño. Rodearte de oscuridad y dejarlo todo a merced de la imaginación, de lo que tus sentidos te permiten: su olor, su tacto, su temblar al hablar, una simple caricia, un gesto cariñoso hace mucho.
Pensar que todo queda en su mano, ver como se desenvuelve, sin necesidad de ayuda, como es capaz de ser autónomo, para mí ya algo normalizado, y no, no lo es, es increíble, apasionante e increíble otra vez más. ¡Él lo es!
No todas la luchas son visibles o conocidas, ni heroicas. Hay quién debe luchar en su día a día, una autentica lucha por la supervivencia, por vivir un día más.
Estas realidades no las cuentan los medios, no. Se encuentran a nuestro lado, cerca nuestro, pero no somos conscientes de ello.
Esas personas valen mucho, incluso mas que muchas personas que conozco, el esfuerzo que realizan, su lucha personal, por mejorar y no dejarse adrementar.
Para quién no conoce su verdad, son personas inútiles, que no saben hacer nada, que no nos aportan nada, en definitiva no existen.
Palabras duras para quien no conoce, tiene miedo a conocer más, y no se atreve a mirar más que por uno mismo. Es la posición cómoda juzgar sin conocer.
Puedo asegurar de primera mano, porque me toca de cerca, que una persona que tiene una minusvalía, no es menos persona, sino que lo es aún más. No me resulta fácil, ni llegaré a entender lo que supone que de repente te encuentres en la situación de alguien cercano, que de la noche a la mañana sufre ese cambio. Yo he aprendido a vivir en ello desde que nací, no había más alternativa, y ahora mismo no la querría.
A mí que me toca de cerca, y veo como actúa, como se relaciona...
Muchas veces no entenderé lo que le pasa, que pasa por su cabeza, el miedo a preguntar por si hace daño, por encontrar una respuesta que me lo haga. El miedo, paraliza. Si, ese miedo a lo desconocido a lo incierto.
Seré yo quién decida mi camino, quién aprenda de los errores y renueve su mirada hacía el mundo, hacía lo que me es ajeno, y lo que me rodea.
Deseando empezar una vez más dejando atrás tantas cosas...
Por una vez las cosas parece que van bien, lo malo se ha ido borrando, formando parte de un pasado, que siempre estará ahí y que ha hecho eco en mi.
Buscando nuevas metas, y luchando por lograr pequeños objetivos, metas más reales de alcanzar. Siguiendo con mis sueños, aquellos que algún día llegarán.
Por una vez las cosas parece que van bien, lo malo se ha ido borrando, formando parte de un pasado, que siempre estará ahí y que ha hecho eco en mi.
Buscando nuevas metas, y luchando por lograr pequeños objetivos, metas más reales de alcanzar. Siguiendo con mis sueños, aquellos que algún día llegarán.
Valoro cada centímetro de lo que me rodea, el aire, la fria brisa de la mañana, la sensación de estar tranquila mientras noto el sol en mi cara.
Disfrutando de cada instante que vivo, aprovechando las cosas que me pasan, que descubro para ver de nuevo lo positivo de mi vida.
Disfrutando de cada instante que vivo, aprovechando las cosas que me pasan, que descubro para ver de nuevo lo positivo de mi vida.
Seré yo quién vuelva a cometer mil errores, a ilusionarse de nuevo en vano, a jugar con aquello que no debe. pero nunca caeré de nuevo en sus garras.
No dejaré que sea él quién me maneje, seré yo quién decida el camino, y no será el sencillo; sino el complicado, llena de baches y obstáculos que siempre es más entretenido.
No quiero las cosas fáciles, sino aquello por lo que esforzarme, que me haga crecer, mejorar y sobre todo aprender.
No dejaré que sea él quién me maneje, seré yo quién decida el camino, y no será el sencillo; sino el complicado, llena de baches y obstáculos que siempre es más entretenido.
No quiero las cosas fáciles, sino aquello por lo que esforzarme, que me haga crecer, mejorar y sobre todo aprender.
No caer en la tentación de decir que lo sé todo, y que no hay nada que no pueda saber, por que cada día aprendo algo nuevo, algo que me sirve en mi vida, en como concebir mi propia vida y todo lo que me rodea, y a quienes me rodean.
Seré yo quién desde una página en blanco empiece a escribir mil historias, las cosas importantes que puedo aportar a otros, los sucesos y los no sucesos, mis cosas buenas o malas.






No hay comentarios:
Publicar un comentario